Casi diez años después de que Raspberry Pi demostrara que es posible meter un ordenador funcional completo en un formato muy compacto, del tamaño aproximado de un USB, el panorama de los ordenadores de placa única pequeños ha crecido con nuevas iteraciones y adaptaciones de terceros. En este contexto, el Icepi Zero destaca por usar un FPGA (Field-Programmable Gate Array) en lugar de un procesador ARM o RISC-V tradicional. Esta apuesta diferencia al Icepi Zero como una opción especialmente flexible y orientada a usuarios con conocimientos en diseño hardware y programación a bajo nivel.
Icepi Zero funciona con un FPGA Lattice ECP5, permitiendo configurar la funcionalidad del procesador mediante la programación de su hardware. Esto significa que el usuario puede definir la arquitectura que quiera ejecutar, algo imposible con procesadores fijos convencionales. Tras una presentación inicial en junio, el proyecto ha arrancado una campaña de crowdfunding en Crowd Supply, con aportaciones desde 69 dólares más gastos de envío (unos 63 euros). Se espera que las primeras unidades se envíen a los mecenas a finales de febrero de 2026.
Características técnicas del Icepi Zero
Este pequeño ordenador monta 24.000 LUTs (lookup tables), 112 KiB de RAM interna y 256 Mbit de SDRAM a 166 MHz. La capacidad de almacenamiento incluye una memoria flash de 128 Mbit y ranura para tarjeta microSD. En términos de conectividad, cuenta con tres puertos USB tipo C y un conector mini GPDI para vídeo, una solución propietaria parecida al HDMI pero sin costes de licencia. Además, integra cuatro LEDs, un botón físico, un oscilador externo de 40 MHz, y conexiones USB-JTAG y UART para programación y depuración.
El diseño está contenido en una placa de solo 65 x 30 milímetros, justo el tamaño del popular Raspberry Pi Zero. Los archivos de diseño son de código abierto, lo que da la oportunidad a la comunidad y a los entusiastas de fabricar sus propias unidades si disponen de la capacidad y los componentes necesarios.
El joven creador y la comunidad detrás
Detrás del Icepi Zero está un desarrollador de solo 16 años con varios años de experiencia en programación de FPGAs. En un hilo de Reddit, el creador conocido como cyao12 comentó que planea ejecutar un diseño de CPU personalizado que elaboró a los 13 años. Este dato destaca el carácter educativo y experimental del proyecto, lejos de ser una simple placa más en el mercado.
Los mecenas pueden reservar una unidad por 119 dólares (unos 108 euros), un pack de dos por el mismo precio, o un pack de cinco por 249 dólares (aproximadamente 226 euros). Gracias a la potencia del FPGA, el Icepi Zero es capaz de emular sistemas clásicos como el Commodore 64 o la Sega Master System, además de ser una plataforma ideal para aprendizaje o para aficionados avanzados que quieran desenvolverse en diseño de hardware y desarrollo FPGA.
El Icepi Zero supone una propuesta interesante y especializada dentro del segmento de ordenadores compactos, dirigida especialmente a quienes buscan personalizar el hardware a nivel profundo y aprender sobre diseño digital y arquitecturas a medida.